Esta canción de Sade acompañó algunos de mis días y muchas de mis noches cuando rondaba los veinte años y trabajaba, junto con mis amigos en un Pub llamado Selene, un lugar único y que marcó muchas cosas en mi vida.
Esta canción, es una bella compañía, cantada con una voz dulce y melodiosa, y con una música envolvente... Merece la pena disfrutar toda la sensualidad que posee.
Paradise...Oir